Muchos negocios descubren tarde que su dominio está a nombre del programador o que no tienen acceso a su propio sitio. Antes de firmar, pide esto por escrito.
Propiedad
- El dominio se registra a nombre del negocio.
- El hosting y las cuentas de servicios (correo, pagos, mapas) quedan a tu nombre.
- Al terminar recibes todos los accesos y el código fuente.
Dinero
- El pago se divide en hitos ligados a entregas que puedes ver funcionando.
- Nunca pagas el 100% por adelantado.
- Recibes factura con RFC.
Alcance
- Una propuesta con secciones, funciones y fechas concretas.
- Qué incluye el soporte después de la entrega y cuánto cuesta.
- Cuántas rondas de cambios están incluidas.
Comunicación
- Sabes con quién hablas y quién escribe el código.
- Hay avances programados, por ejemplo cada semana.
Si alguien no puede darte esto por escrito, es una señal para seguir buscando.